estructura

Así se sabe si tu terreno aguanta una casa

Antes de proyectar la cimentación de cualquier vivienda hay que saber qué hay bajo el suelo. El estudio geotécnico es la radiografía del terreno: sondeos de 10 o más metros, ensayos de laboratorio y un informe que decide qué cimentación necesita tu casa.

Máquina de sondeos geotécnicos sobre orugas perforando una parcela vacía con su mástil vertical extendido y polvo alrededor del taladro
El sondeo geotécnico es la herramienta básica de investigación del terreno. La máquina perfora puntos repartidos en la parcela hasta 10-30 metros de profundidad.

Qué está pasando

En el vídeo anterior explicamos que la zapata de cualquier edificio tiene que apoyar en terreno firme. Pero, ¿cómo se sabe si el terreno bajo tu casa lo es? No se ve, no se toca y no se puede asumir. Por eso, antes de proyectar la cimentación, el CTE obliga a hacer un estudio geotécnico (DB-SE-C).

Sin ese estudio, cualquier cimentación se diseña por intuición o por comparación con vecinos. Y en cuanto el terreno tiene una capa de arcilla expansiva, un nivel freático alto, un relleno antiguo o una cavidad kárstica, los problemas son inevitables: asentamientos diferenciales, fisuras estructurales, humedades y, en casos extremos, ruina de la cimentación.

Testigo cilíndrico de terreno extraído del sondeo dentro de una funda de cartón azul, mostrando estratos diferenciados de tierra vegetal, arcilla, arena, grava y roca
Cada testigo cilíndrico se conserva en su funda de cartón azul. Permite ver los estratos reales del subsuelo, su orden y su espesor — la información imposible de obtener con cualquier otro método.

En qué consiste

Un estudio geotécnico tiene tres fases:

1. Trabajos de campo. Se reconoce el terreno con varias técnicas combinadas:

  • Sondeos mecánicos: perforaciones rotatorias que extraen testigos cilíndricos de hasta 10-30 metros de profundidad. Es el método de referencia para vivienda y permite ver el suelo capa a capa
  • Catas: pozos a cielo abierto de hasta 3-4 metros, útiles para reconocimiento superficial o para ver la base existente en una rehabilitación
  • Penetrómetros dinámicos (DPSH): ensayos de campo que miden la resistencia del terreno por golpeo. Complementan los sondeos en zonas intermedias

2. Ensayos de laboratorio. Las muestras del terreno extraído se llevan al laboratorio y se les hacen ensayos para caracterizarlas:

  • Granulometría: tamaño de las partículas
  • Límites de Atterberg (LL, LP, IP): plasticidad de las arcillas
  • Compresión simple y triaxial: resistencia mecánica
  • Edómetro: cálculo de asentamientos previsibles
  • Hinchamiento libre / ensayo Lambe: detecta arcillas expansivas
  • Densidad y humedad natural

3. Redacción del informe. El geotécnico (geólogo o ingeniero) integra los datos y firma el informe final, que tiene que aparecer dentro del Libro del Edificio que recibes al comprar la vivienda (LOE art. 7).

Qué dice el informe

Un informe geotécnico bien hecho contiene como mínimo:

  • Estratigrafía: qué tipo de terreno hay y a qué profundidad cambia (tierra vegetal, arcillas, arenas, gravas, roca)
  • Tensión admisible del terreno en kg/cm² o kPa (típicamente entre 0,5 y 5 kg/cm² para suelos, mucho más alta para roca)
  • Profundidad de cimentación recomendada: el plano de apoyo desde el cual la zapata o losa puede transmitir la carga con seguridad
  • Tipo de cimentación recomendada: zapata aislada, zapata corrida, losa de cimentación, pilotes, micropilotes…
  • Nivel freático: a qué profundidad aparece el agua y cómo afecta a la cimentación y al sótano
  • Riesgos especiales: arcillas expansivas (que se hinchan y contraen con la humedad), yesos solubles (cavidades por disolución), terrenos kársticos, rellenos antrópicos

También clasifica el terreno en una de las tres categorías del CTE: T-1 (favorable, sin problemas previsibles), T-2 (intermedio, requiere reconocimiento normal) o T-3 (desfavorable, requiere reconocimiento intenso y soluciones especiales).

Mira el defecto en 30 segundos

Cómo lo gestionas tú como propietario

Si compras una vivienda, el estudio geotécnico debe estar en el Libro del Edificio. Si no aparece, hay un problema serio: el promotor está obligado por ley a entregártelo (LOE art. 7) y, sin él, la cimentación no se podía haber proyectado conforme al CTE.

Si vas a construir tu casa, el estudio geotécnico es el primer paso del proyecto, antes de redactar la cimentación. El coste para una vivienda unifamiliar pequeña suele estar entre 1.500 y 4.000 € según el número de sondeos y los ensayos requeridos. Es un gasto pequeño comparado con lo que cuesta corregir una cimentación mal dimensionada.

Si ya tienes la casa y aparecen fisuras, asentamientos o humedades persistentes, un estudio geotécnico a posteriori es la única forma de diagnosticar bien el problema antes de plantear cualquier solución de recalce o refuerzo.

En los siguientes vídeos vemos los sistemas de cimentación que se eligen según lo que diga este informe: cuándo van zapatas aisladas, cuándo losa, cuándo pilotes y cuándo hace falta mejora del terreno.

Informe geotécnico abierto sobre una mesa de madera, con columnas estratigráficas a color y conclusiones técnicas sobre el tipo de cimentación recomendada
El informe geotécnico final reúne todos los datos: estratos, tensión admisible, profundidad de cimentación recomendada, nivel freático y riesgos. Es la base sobre la que se diseña la cimentación.

¿Tienes humedad en casa?

Identifica qué tipo es en 60 segundos

Test gratuito para saber si es capilaridad, condensación, filtración o fuga. Sin registro.

Empezar test gratuito →
← Ver toda la biblioteca