estructura
Las grietas de tu casa empiezan aquí
Una zapata hormigonada directamente sobre el terreno es uno de los errores más graves de cimentación. La armadura se contamina, se corroe y aparecen grietas que suben por los pilares de la vivienda. La solución son 10 cm de hormigón de limpieza.

Qué está pasando
Una de las causas más frecuentes de grietas estructurales en una vivienda no se ve: está enterrada bajo tus zapatas. Si en obra el constructor hormigonó la zapata directamente sobre el terreno, sin una capa intermedia de hormigón de limpieza, la cimentación nace ya con varios problemas de fábrica. Y todos ellos acaban subiendo por los pilares en forma de fisuras.
No es un fallo "estético" ni un detalle de acabado. Es un error que afecta a la durabilidad y al comportamiento estructural de toda la vivienda.
Por qué pasa
El hormigón de limpieza no es una capa decorativa: cumple cuatro funciones técnicas que se pierden si no se ejecuta:
- Nivela la base. La excavación nunca queda perfectamente plana. Sin una capa de regularización, la zapata apoya en una superficie irregular, los esfuerzos se concentran en los puntos altos y aparecen asentamientos diferenciales.
- Aísla la armadura del terreno. El acero no puede tocar la tierra: si lo hace, queda en contacto con humedad, sulfatos y otras sales del suelo. La armadura se corroe y pierde sección con los años.
- Garantiza el recubrimiento mínimo. El Código Estructural exige 35-50 mm de recubrimiento de hormigón sobre la armadura en cimentación, según la agresividad del ambiente. Sin hormigón de limpieza no se puede garantizar: los hierros bajan al fondo de la excavación y quedan literalmente vistos por debajo.
- Evita que la zapata pierda lechada. El terreno absorbe el agua del hormigón fresco. Sin capa intermedia, la base de la zapata pierde lechada hacia la tierra y queda con menos resistencia justo donde más se necesita.
Hay que aclarar una cosa: el hormigón de limpieza no es una impermeabilización. Es un hormigón pobre (HM-15 o HM-20, hormigón en masa de 15-20 MPa), poroso y sin armar. Si necesitas proteger la cimentación frente al agua del terreno, hace falta además una lámina impermeabilizante o un sistema de drenaje perimetral. El hormigón de limpieza es una capa de regularización, no un escudo.
Cómo detectarlo
Es difícil verlo después de hormigonar. Por eso las claves son vigilar mientras se ejecuta o buscar las consecuencias:
- En obra: si vas a ver la cimentación, comprueba que antes de colocar la armadura hay una capa gris clara, lisa y nivelada de unos 5-10 cm. Si los hierros se colocan directamente sobre la tierra, hay un problema
- Manchas de óxido en la base de los pilares o en la unión pilar-zapata indican que la armadura está corroyéndose por contacto con humedad del terreno
- Grietas verticales en los pilares que arrancan desde abajo, sobre todo si aparecen en varios pilares a la vez, son señal de asentamientos diferenciales
- Grietas escalonadas en muros de carga o tabiques que conectan con pilares: la cimentación está moviéndose
- Fisuras horizontales en la base de la zapata, donde se ve, pueden indicar pérdida de lechada
Mira el defecto en 30 segundos
Cómo se soluciona
En obra nueva, el orden correcto es:
- Excavar hasta terreno firme: roca, gravas compactadas o arcillas duras con tensión admisible suficiente para la carga prevista (típicamente >2 kg/cm² para vivienda unifamiliar)
- Limpiar el fondo: retirar tierra suelta, agua y barro
- Hormigón de limpieza: 10 cm de HM-15 o HM-20 (hormigón en masa, sin armadura), nivelado con regla. No hace falta vibrarlo
- Replanteo y armadura: parrilla inferior de la zapata más arranques verticales del pilar, con separadores que garanticen el recubrimiento de 35-50 mm
- Hormigonado de la zapata: típicamente HA-25 o HA-30 (hormigón armado de 25-30 MPa), vibrado correctamente
- Espera y curado: 7-28 días según especificaciones del proyecto antes de cargar
En obra existente, si la cimentación ya está mal ejecutada y aparecen patologías, las opciones se complican: recalce con micropilotes, refuerzo lateral de la zapata, inyecciones de resina o jet grouting bajo la zapata. Son obras caras (a partir de 8.000-15.000 € por punto) y requieren proyecto técnico específico con estudio geotécnico previo.
Y si al excavar el terreno no aparece firme a una profundidad razonable, la solución no es echar más hormigón de limpieza: hay que recurrir a cimentación profunda (pilotes, micropilotes) o mejora del terreno (jet grouting, columnas de grava, sustitución). Eso lo veremos en el siguiente vídeo.
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