estructura
Así se hace un pilote bajo tu casa
Cuando el terreno superficial no aguanta el peso de la casa, hay que llevar la carga hasta un estrato firme más profundo. Los pilotes son columnas de hormigón armado que cumplen ese papel — y el de hélice continua es el más usado en edificación urbana.

Qué está pasando
En el vídeo anterior explicamos cómo se sabe si el terreno bajo tu casa aguanta o no. Si el estudio geotécnico revela que la primera capa firme está a varios metros de profundidad, no puedes apoyar las zapatas en superficie: la casa se asentaría progresivamente y aparecerían fisuras y desplomes.
La solución son los pilotes: columnas de hormigón armado que atraviesan los estratos blandos y transmiten la carga del edificio al estrato firme que hay debajo. No mejoran el terreno superficial, lo saltan.
En España hay varios tipos de pilote según el terreno y la obra. En edificación residencial urbana, el más usado es el pilote de hélice continua (CFA): rápido, sin vibraciones y con poco ruido — algo crítico cuando trabajas pegado a edificios habitados.
Cómo se ejecuta un pilote CFA
El pilote CFA (Continuous Flight Auger), llamado CPI-8 en la nomenclatura española, se ejecuta con una pilotadora con una barrena helicoidal hueca gigante. El proceso es contraintuitivo y por eso suele sorprender:
- Perforación. La barrena baja girando hasta la profundidad final marcada por el proyecto, atravesando todos los estratos blandos hasta empotrarse en el firme. La punta lleva un sello que evita que entre tierra al núcleo hueco.
- Hormigonado por el núcleo. Al llegar al fondo, el sello de la punta se abre y se empieza a bombear hormigón a presión por el núcleo hueco de la barrena. La barrena empieza a subir lentamente, girando en el mismo sentido en que bajó, y el hormigón sale por la punta llenando el agujero desde abajo.
- Extracción de la barrena. La tierra que la barrena tenía entre las hélices se extrae a la superficie mientras el hormigón fresco va ocupando el hueco. La clave: el agujero nunca queda abierto, evitando que las paredes se derrumben en terrenos blandos o saturados.
- Colocación de la armadura. Cuando la barrena ya está completamente fuera, se introduce la jaula de armadura (vertical y con cercos helicoidales) en el hormigón aún líquido, hundiéndose por gravedad o con vibración antes de que fragüe (típicamente 15-30 minutos después del hormigonado).
- Espera y curado. El hormigón endurece in situ. Pasados los días de curado, la armadura sobresale en superficie lista para conectarse al encepado (el elemento que reparte la carga del pilar entre todos los pilotes del grupo).
Cuándo se usa este sistema
El pilote CFA es la opción más habitual cuando se cumplen estas condiciones:
- Edificación urbana con edificios cercanos: no genera vibraciones que puedan dañarlos
- Terrenos cohesivos blandos o medios (arcillas, limos saturados): el hormigón sostiene las paredes desde abajo
- Profundidades de 8 a 30 metros: el rango habitual de la edificación residencial
- Diámetros entre 350 y 1.200 mm: cubre desde vivienda unifamiliar hasta edificios de varias plantas
No se usa en estos casos:
- Niveles freáticos muy altos o gravas sueltas: el hormigón puede mezclarse con el agua. Aquí se opta por CPI-4 (entubación recuperable) o pilotes con lodos bentoníticos
- Profundidades superiores a 12-15 m con armadura completa: a esas profundidades la jaula no se hunde por sí sola en el hormigón. Se combina con sistemas mixtos
- Recalce de edificios existentes: para reforzar cimentaciones que ya están construidas se usan micropilotes (diámetro pequeño y máquinas que entran por el sótano)
Una vez ejecutados los pilotes, todavía falta una pieza clave: el encepado. Es un bloque de hormigón armado encima de varios pilotes que reparte la carga del pilar entre todos. Lo veremos en el siguiente vídeo de la saga.
Mira el defecto en 30 segundos
Cómo se controla la calidad
Un pilote es un elemento estructural enterrado: no lo puedes inspeccionar visualmente después. Por eso el control en obra es estricto:
- Control geométrico: profundidad real alcanzada, verticalidad y diámetro
- Control del hormigón: dosificación, asiento (cono de Abrams) y resistencia con probetas
- Ensayo de integridad sónica (PIT): una vez curado el pilote, un acelerómetro y un martillo en cabeza permiten detectar coqueras, estrangulamientos o cambios de sección a lo largo del pilote
- Ensayo CSL (Crosshole Sonic Logging): tubos embebidos en la armadura por los que se introducen sondas que mapean la integridad del hormigón con ondas ultrasónicas
- Pruebas de carga estática o dinámica: en pilotes de prueba, antes de empezar el resto, para confirmar que la capacidad portante real coincide con la calculada
Si tienes una vivienda con cimentación profunda, todos estos ensayos deben aparecer documentados en el Libro del Edificio. Es la forma de comprobar que los pilotes que sostienen tu casa están bien ejecutados.
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