fachada

¿Tu tornillería es de acero inoxidable?

Los tornillos de una fachada deben ser de acero inoxidable. Si son normales, se oxidan y dejan regueros que manchan la fachada. Hay un truco con un imán para saberlo.

Tornillo oxidado en una fachada con regueros de óxido manchando la pared
El óxido del tornillo gotea por la fachada y deja esos regueros naranjas imposibles de limpiar. Y el tornillo pierde capacidad de sujeción.

Qué está pasando

Si te fijas en fachadas antiguas, verás a menudo unos regueros naranjas que bajan desde zonas muy concretas: los puntos donde hay un tornillo. Esos regueros son óxido del tornillo, arrastrado por el agua de lluvia. Son casi imposibles de limpiar y arruinan el aspecto de cualquier fachada.

Pero el problema no es solo estético. Un tornillo oxidado pierde sección, se vuelve más frágil y acaba cediendo. Si el tornillo sujeta un panel, un elemento decorativo o un anclaje estructural, el fallo puede ser más grave que unas manchas.

Imán probando si un tornillo es magnético para comprobar si es inoxidable
El truco del imán: si se pega al tornillo, es acero normal y se va a oxidar. Si no se pega, es inoxidable de verdad.

Por qué pasa

En fachadas, en exterior, en contacto con agua y aire, los tornillos deben ser de acero inoxidable. El acero inoxidable no es un tipo de acero "ligeramente mejor": es un material específico con un contenido de cromo mínimo del 10,5% que crea una capa pasiva en la superficie y previene la oxidación.

Hay dos calidades principales:

  • A2 (AISI 304): para ambientes normales, interiores y exteriores sin agresividad
  • A4 (AISI 316): para ambientes agresivos, especialmente zonas de costa y ambientes con cloro

El problema es que los tornillos de acero inoxidable cuestan 3-5 veces más que los tornillos normales. Y visualmente son iguales. Así que en muchas obras mal supervisadas, se usan tornillos normales galvanizados que parecen inoxidables pero no lo son. El galvanizado aguanta un tiempo y luego se rompe.

Cómo detectarlo (el truco del imán)

Esta es una de las pruebas más simples que existen. Necesitas un imán:

  • El acero inoxidable A2 y A4 NO es magnético (o lo es muy ligeramente)
  • El acero normal SÍ es magnético y se pega con fuerza al imán

Pasos:

  1. Consigue un imán (vale un imán de nevera)
  2. Acércalo a los tornillos de la fachada
  3. Si se pega con fuerza: NO es inoxidable, está mintiendo el instalador
  4. Si no se pega o se pega muy débil: probablemente es inoxidable

No es 100% concluyente (algunos inox de baja calidad pueden ser ligeramente magnéticos), pero como prueba rápida es muy efectiva.

Mira el defecto en 30 segundos

Qué hacer si los tornillos no son INOX

Si es obra reciente, es un defecto de obra reclamable. La normativa y los manuales técnicos exigen inoxidable en fachadas exteriores. No hay debate.

La solución es sustituir los tornillos afectados por inoxidables de la calidad correcta (A2 para interior, A4 para costa). Si el tornillo sujeta un panel, se desmonta, se cambia el tornillo y se vuelve a colocar.

Para evitar el problema de raíz, pide al instalador la factura de los tornillos cuando hagas obra. Si no puede enseñarte que compró acero inoxidable certificado (con la marca del fabricante), es porque no lo hizo.

Manual con la clasificación de aceros inoxidables y su nomenclatura A2 y A4
Los aceros inoxidables se clasifican en A2 (ambientes normales) y A4 (ambientes marinos o industriales). Este es el dato que te debe dar el instalador.

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